Con permiso de Juan Carlos Monedero copio aquí la dirección donde podéis encontrar su artículo de hoy en Público. Sublime.
Tan sólo añadir que la radiografía que realiza del personaje no puede ser más acertada. Soberbio, pagado de si mismo, insolente; ya le sufrimos ocho años en la presidencia del gobierno y por desgracia de vez en cuando sigue recordándonos que anda por ahí.
http://blogs.publico.es/dominiopublico/2372/aznar-un-mal-espanol/
sábado, 4 de septiembre de 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
SETENTA Y DOS EN TAMAULIPAS
La tragedia ocurrida en el estado mexicano de Tamaulipas la semana pasada debería hacernos reflexionar, aunque sólo fuera un momento, sobre la condición humana. ¿Cómo es posible que la humanidad haya llegado a semejantes niveles de miseria?
Setenta y dos inmigrantes que, forzados por la miseria de un futuro inexistente en sus países de origen, se aventuraron a meses de penurias atravesando parte del continente americano e hipotecaron gran parte de sus vidas poniéndose en manos de modernos traficantes de esclavos que les ayudarían a llegar a la frontera de EEUU para intentar cruzarla y buscar el aún llamado “sueño americano”.
Setenta y dos vidas, setenta y dos sueños que fueron asesinados vilmente, atados de pies y manos y ajusticiados por integrantes de uno de los cárteles de la droga que controlan el crimen organizado en México. La razón para acabar con sus vidas fue que ni tenían dinero para pagarles ni aceptaron trabajar para ellos, sino que simplemente querían continuar su viaje. Un solo superviviente, que consiguió engañar a sus verdugos haciéndoles creer que había muerto, puso en alerta a las autoridades mexicanas y relató los hechos acaecidos en la granja en la que yacían los cuerpos de sus setenta y dos compañeros.
Setenta y dos seres humanos; padres, madres, abuelos y abuelas, hijos e hijas, a las que aún no se ha puesto nombre pero que todos tendrán seguro alguien que les llorará allí de donde partieron.
¿Qué impulsó a los asesinos a apretar el gatillo y acabar con sus vidas? Esa pobre gente sólo pretendía buscar una vida mejor. No buscaban seguro problemas, pues gran parte del éxito de su aventura radicaba en el sigilo y en no llamar la atención. ¿Qué podían sacar de los bolsillos de aquellos que llevaban meses deambulando por caminos de Centroamérica? Uno llega a la conclusión que lo hicieron por divertimento, simplemente por pasar el rato y dar rienda suelta a su barbarie. Y es aquí donde deberíamos reflexionar acerca de qué mundo estamos creando, un mundo donde la vida humana cada vez vale menos y donde lo peor de la miseria no es ésta en sí misma, sino aquellos que tratarán de aprovecharse de ella. Porque aquí todos tienen su parte de culpa. En América, de río grande para abajo se da una sucesión de países con ingentes riquezas naturales en los que más de la mitad de la población vive en paupérrimas condiciones. ¿Dónde está la plata? Poco ha cambiado desde los tiempos en que Potosí fue expoliado por los españoles. La miseria inducida por las grandes corporaciones que explotan el suelo americano genera mayor miseria aún y la desesperanzada población busca una salida que piensan no puede ser peor que aquello que les rodea allá donde viven. Aquí entran en juego los modernos traficantes de esclavos que organizan auténticas migraciones clandestinas para proporcionar mano de obra barata al primer mundo. Una vez allí y tras caer en las manos de aquellos que reclamarán también su parte del pastel cobrando un peaje, y si tienen la fortuna de que no tengan el gatillo fácil; llegarán a la frontera donde las patrullas ciudadanas tratarán por todos los medios de evitar que lleguen a EEUU. Un país donde paradójicamente esa mano de obra es recibida con los brazos abiertos, ya que son empleados en condiciones muy inferiores a las de los residentes, lo que genera recelos en parte de la población local que, alentados por políticos y determinados medios de opinión, les ven como si les estuvieran quitando el trabajo. Todo esto acaba derivando hacia el populismo en las carreras electorales y a la promulgación de leyes con claros tintes xenófobos.
Así que la miseria en su país se acaba convirtiendo tras meses de penurias y esquivando la muerte en no pocas ocasiones en la “pesadilla americana”, que en algunos casos, como tristemente sucede en el condado de Maricopa (Arizona) acaba con un traje a rayas de escarnio público y bajo las botas del ignominioso Sheriff Arpaio.
Setenta y dos inmigrantes que, forzados por la miseria de un futuro inexistente en sus países de origen, se aventuraron a meses de penurias atravesando parte del continente americano e hipotecaron gran parte de sus vidas poniéndose en manos de modernos traficantes de esclavos que les ayudarían a llegar a la frontera de EEUU para intentar cruzarla y buscar el aún llamado “sueño americano”.
Setenta y dos vidas, setenta y dos sueños que fueron asesinados vilmente, atados de pies y manos y ajusticiados por integrantes de uno de los cárteles de la droga que controlan el crimen organizado en México. La razón para acabar con sus vidas fue que ni tenían dinero para pagarles ni aceptaron trabajar para ellos, sino que simplemente querían continuar su viaje. Un solo superviviente, que consiguió engañar a sus verdugos haciéndoles creer que había muerto, puso en alerta a las autoridades mexicanas y relató los hechos acaecidos en la granja en la que yacían los cuerpos de sus setenta y dos compañeros.
Setenta y dos seres humanos; padres, madres, abuelos y abuelas, hijos e hijas, a las que aún no se ha puesto nombre pero que todos tendrán seguro alguien que les llorará allí de donde partieron.
¿Qué impulsó a los asesinos a apretar el gatillo y acabar con sus vidas? Esa pobre gente sólo pretendía buscar una vida mejor. No buscaban seguro problemas, pues gran parte del éxito de su aventura radicaba en el sigilo y en no llamar la atención. ¿Qué podían sacar de los bolsillos de aquellos que llevaban meses deambulando por caminos de Centroamérica? Uno llega a la conclusión que lo hicieron por divertimento, simplemente por pasar el rato y dar rienda suelta a su barbarie. Y es aquí donde deberíamos reflexionar acerca de qué mundo estamos creando, un mundo donde la vida humana cada vez vale menos y donde lo peor de la miseria no es ésta en sí misma, sino aquellos que tratarán de aprovecharse de ella. Porque aquí todos tienen su parte de culpa. En América, de río grande para abajo se da una sucesión de países con ingentes riquezas naturales en los que más de la mitad de la población vive en paupérrimas condiciones. ¿Dónde está la plata? Poco ha cambiado desde los tiempos en que Potosí fue expoliado por los españoles. La miseria inducida por las grandes corporaciones que explotan el suelo americano genera mayor miseria aún y la desesperanzada población busca una salida que piensan no puede ser peor que aquello que les rodea allá donde viven. Aquí entran en juego los modernos traficantes de esclavos que organizan auténticas migraciones clandestinas para proporcionar mano de obra barata al primer mundo. Una vez allí y tras caer en las manos de aquellos que reclamarán también su parte del pastel cobrando un peaje, y si tienen la fortuna de que no tengan el gatillo fácil; llegarán a la frontera donde las patrullas ciudadanas tratarán por todos los medios de evitar que lleguen a EEUU. Un país donde paradójicamente esa mano de obra es recibida con los brazos abiertos, ya que son empleados en condiciones muy inferiores a las de los residentes, lo que genera recelos en parte de la población local que, alentados por políticos y determinados medios de opinión, les ven como si les estuvieran quitando el trabajo. Todo esto acaba derivando hacia el populismo en las carreras electorales y a la promulgación de leyes con claros tintes xenófobos.
Así que la miseria en su país se acaba convirtiendo tras meses de penurias y esquivando la muerte en no pocas ocasiones en la “pesadilla americana”, que en algunos casos, como tristemente sucede en el condado de Maricopa (Arizona) acaba con un traje a rayas de escarnio público y bajo las botas del ignominioso Sheriff Arpaio.
sábado, 31 de julio de 2010
VISCA EL POBLE CATALA
La pasada semana el parlamento catalán acordó por mayoría la prohibición de las corridas de toros en Cataluña a partir del año 2012. En España los espectáculos taurinos de todo tipo y especialmente las corridas son considerados parte de nuestra tradición por un amplio espectro de la población, llegando incluso a hablar de arte o de patrimonio cultural. Yo me pregunto qué manifestación artística puede existir en ver como un ser vivo es lacerado y atravesado por numerosos filos, al tiempo que se desangra en un lenta agonía jaleada por el publico y que en el mejor de los casos terminará con una certera estocada que le partirá el corazón al tiempo que atraviesa otros órganos vitales fulminándolo al instante. Esto en el mejor de los casos, porque pocas veces la espada es tan precisa, lo que sume al animal en un mayor sufrimiento al tiempo que más estocadas hurgan en su interior hasta que finalmente cae abatido.
La crueldad con que se castiga al toro durante la aproximadamente media hora que dura su lidia es inaceptable en la sociedad actual. Queremos infundir en ésta unos valores de respeto a la vida y aún así parte de esta misma sociedad defiende que se torturen animales en aras de la tradición y el acervo.
Más allá de mis opiniones, totalmente subjetivas y claramente posicionadas, acerca de la mal llamada "fiesta nacional" - ¿cómo podemos calificar de festivo el sufrimiento de un animal? - cabe destacar el hecho de que el parlamento catalán y por ende sus representados, la sociedad catalana que eligió la composición de ese parlamento, nos ha dado una lección de democracia al tomar una iniciativa popular y tras superar ésta todos los trámites pertinentes promulgarla como ley y votar su aplicación en ese mismo parlamento que fue elegido también por aquellos que con su firma apoyaron la iniciativa. Este es en parte el poder de una democracia.
Así que a aquellas voces criticas con la forma en que la ley ha sido promulgada, quizás habría que recordarles en qué consiste y dónde radica el poder de este sistema en el que viven y en el que muchos de ellos a través de sus distintos órganos de gobierno trabajan como representantes del pueblo que les ha elegido.
Finalmente me gustaría lamentar el hecho de que la prohibición se limite a las corridas de toros y no abarque también al resto de espectáculos taurinos tan populares también en Cataluña e igual de crueles con su triste protagonista, y que resulta de una enorme incoherencia y cinismo que sean defendidos por algunos de los mismos que han fomentado la abolición de las corridas.
También me gustaria resaltar que se ha abierto la puerta para que todo este tipo de sangrientos espectáculos que emplean suma crueldad con los animales sean desterrados para siempre de un país que tiene que seguir creciendo y evolucionando como sociedad mirando hacia delante y no anclado en unas costumbres y un pasado cañí.
Cataluña nos ha mostrado hasta donde puede llegar el poder del pueblo, y su parlamento ha sabido escuchar a ese pueblo que es el que le ha otorgado el poder por cuatro años. Así que no puedo más que decir: ¡Visca el poble catala, visca Catalunya!.
La crueldad con que se castiga al toro durante la aproximadamente media hora que dura su lidia es inaceptable en la sociedad actual. Queremos infundir en ésta unos valores de respeto a la vida y aún así parte de esta misma sociedad defiende que se torturen animales en aras de la tradición y el acervo.
Más allá de mis opiniones, totalmente subjetivas y claramente posicionadas, acerca de la mal llamada "fiesta nacional" - ¿cómo podemos calificar de festivo el sufrimiento de un animal? - cabe destacar el hecho de que el parlamento catalán y por ende sus representados, la sociedad catalana que eligió la composición de ese parlamento, nos ha dado una lección de democracia al tomar una iniciativa popular y tras superar ésta todos los trámites pertinentes promulgarla como ley y votar su aplicación en ese mismo parlamento que fue elegido también por aquellos que con su firma apoyaron la iniciativa. Este es en parte el poder de una democracia.
Así que a aquellas voces criticas con la forma en que la ley ha sido promulgada, quizás habría que recordarles en qué consiste y dónde radica el poder de este sistema en el que viven y en el que muchos de ellos a través de sus distintos órganos de gobierno trabajan como representantes del pueblo que les ha elegido.
Finalmente me gustaría lamentar el hecho de que la prohibición se limite a las corridas de toros y no abarque también al resto de espectáculos taurinos tan populares también en Cataluña e igual de crueles con su triste protagonista, y que resulta de una enorme incoherencia y cinismo que sean defendidos por algunos de los mismos que han fomentado la abolición de las corridas.
También me gustaria resaltar que se ha abierto la puerta para que todo este tipo de sangrientos espectáculos que emplean suma crueldad con los animales sean desterrados para siempre de un país que tiene que seguir creciendo y evolucionando como sociedad mirando hacia delante y no anclado en unas costumbres y un pasado cañí.
Cataluña nos ha mostrado hasta donde puede llegar el poder del pueblo, y su parlamento ha sabido escuchar a ese pueblo que es el que le ha otorgado el poder por cuatro años. Así que no puedo más que decir: ¡Visca el poble catala, visca Catalunya!.
miércoles, 26 de mayo de 2010
REFLEXIONES
No me gustan las medidas recientemente aprobadas por el gobierno y que se van a aplicar con la intención de tratar de reducir el deficit, son acciones que han sido dictadas por Europa para proteger el euro ante el ataque que la moneda está sufriendo por parte de los especuladores y que el gobierno español se ha visto forzado a aceptar, abandonando así sus principios más elementales y dando un giro a la política que ha venido desarrollando durante estos años y que había dado esperanzas de que había otra forma de hacer política alejado de la corriente ultraliberal en que se recuesta Europa. Detesto que la economía mundial, y por ende la europea, gire bajo los dictámenes de unos agentes bursátiles y una banca que especulan con el dinero de todos con la complacencia de los distintos gobiernos, máxime cuando han sido estos mismos quienes han originado esta crisis de la que seguro saldrán con los bolsillos llenos. Tampoco me gusta que no se sumen a las nuevas medidas impulsadas desde el ejecutivo otras que graven las rentas más altas, las cuales parece que siempre pasan de puntillas sobre los ajustes del gobierno de turno, de esta forma serían más digeribles por la sociedad al ver que también los que más tienen arriman el hombro. Y claro, tampoco me gusta la sensación de improvisación que lleva dando el gobieno español en su gestión de la crisis, la cual parece que ha consistido en ir probando distintas soluciones y parcheando medidas, aunque, y rompiendo una lanza en su favor, quizás ha actuado así para intentar resistir en su ideario, por lo que estaríamos asistiendo a cómo otra forma de hacer política acaba siendo engullida por la insaciabilidad de aquellos que manejan los hilos y que no quieren perder su posición de dominio.
Sin embargo me veo obligado a desmontar la estrategia claramente electoralista del pp, una estrategia basada en la máxima de que una mentira repetida hasta la saciedad acaba convirtiéndose en verdad. Para ello cuentan con la memoria cortoplacista de la sociedad española y con el empleo de la más absoluta falta de escrúpulos y la demagogia más lamentable. Así su mantra es que el actual gobierno socialista es el que menos política social ha llevado a cabo y el que más recortes sociales ha aplicado.
Antes era eta, después su mala gestión de la crisis y ahora y a raíz del nuevo plan de ajuste del gobierno, se lanza como abanderado del trabajador y de las medidas sociales, llegando incluso en lo que ya resulta el colmo del cinismo a autoproclamarse el "partido de los trabajadores y de las medidas sociales". Recordemos que el plan del gobierno para reducir el déficit y salir de la mala situación económica ya estaba activado y era a tres años vista, sin embargo el ataque especulador al euro, con no sabemos que ocultas intenciones, ha forzado lamentablemente al gobierno español a claudicar y a llevar a cabo ajustes más radicales.
Pero las cifras están ahí y éstas no mienten. Durante seis años se ha aumentado un 58% el gasto social, incluyendo subidas por encima de IPC en pensiones - algunas han llegado a aumentar hasta un 50% - y salario mínimo interprofesional, por contrario el pp en 8 años de gobierno no incrementó nada más allá del IPC, se dedicó a gobernar a base de decretazos y a privatizar servicios esenciales como son la enseñanza y la sanidad. El gasto social fue reducido y las becas educativas dejadas de lado, encontrándose éstas en el año 2004 entre las más bajas de Europa. Ahora que intentan erigirse en salvadores de los funcionarios y de los pensionistas debemos recordar que su programa de gobierno incluía la congelación de los salarios de los trabajadores del estado - algo que ya hizo cuando gobernó -, además de una drástica reducción de puestos en la administración publica. Proponía también modificar el Pacto de Toledo, ese al que tanto remite en estos días, creando un sistema de pensiones semi-privadas que poco a poco acabaran absorbiendo a las publicas. Y claro, bajar los impuestos con los que se construyen hospitales y escuelas, se ofrecen becas y se ayudan a aquellos que más lo necesitan. Para eso ya estarían las émpresas privadas, ávidas de explotar ese filón. Todo ello con la idea de reducir a la mínima expresión un gasto social que para ellos resulta una rémora.
Así que no me vengan ahora con demagogia barata, porque su receta todos la conocemos y consiste en construir riqueza con pies de barro y ésta, como hemos comprobado recientemente sabemos todos cómo acaba y a quienes beneficia.
Una pregunta que no quiero dejar de lanzar al aire es hasta cuando tendremos que aceptar el chantaje al que son sometidos los gobiernos por parte de las grandes empresas y de la banca. Porque realmente esto sí que tiene solución, pero para ello es necesario cambiar un sistema tremendamente injusto que pone la economía mundial en manos de aquellos que más tienen y cuya única preocupación por encima de todo es seguir acaparando riqueza. Para ello se necesitan gobiernos dispuestos a poner cortapisas a aquellos que acaparan el dinero, poner un pie en la pared y realizar políticas económicas que beneficien a todos y no a sólo unos pocos. El problema es que la rueda gira en un sentido y si te sales de ella te ahogan hasta que pidas volver al redil o un cambio de gobierno haga que el país vuelva a tirar de la noria. ¿Son los gobiernos dueños de sus políticas o son simples títeres de aquellos que mueven los hilos y les encumbran o les hunden según sus propios intereses? Al momento actual me remito, la crisis pasará, algunos gobiernos no la superarán y otros nuevos y más dispuestos a nadar en la corriente vendrán a sustituirlos. Pero una cosa es segura, los que acabarán sacando beneficio serán los mismos de siempre, y los que acaben con el agua al cuello también. Eso nunca cambia.
Sin embargo me veo obligado a desmontar la estrategia claramente electoralista del pp, una estrategia basada en la máxima de que una mentira repetida hasta la saciedad acaba convirtiéndose en verdad. Para ello cuentan con la memoria cortoplacista de la sociedad española y con el empleo de la más absoluta falta de escrúpulos y la demagogia más lamentable. Así su mantra es que el actual gobierno socialista es el que menos política social ha llevado a cabo y el que más recortes sociales ha aplicado.
Antes era eta, después su mala gestión de la crisis y ahora y a raíz del nuevo plan de ajuste del gobierno, se lanza como abanderado del trabajador y de las medidas sociales, llegando incluso en lo que ya resulta el colmo del cinismo a autoproclamarse el "partido de los trabajadores y de las medidas sociales". Recordemos que el plan del gobierno para reducir el déficit y salir de la mala situación económica ya estaba activado y era a tres años vista, sin embargo el ataque especulador al euro, con no sabemos que ocultas intenciones, ha forzado lamentablemente al gobierno español a claudicar y a llevar a cabo ajustes más radicales.
Pero las cifras están ahí y éstas no mienten. Durante seis años se ha aumentado un 58% el gasto social, incluyendo subidas por encima de IPC en pensiones - algunas han llegado a aumentar hasta un 50% - y salario mínimo interprofesional, por contrario el pp en 8 años de gobierno no incrementó nada más allá del IPC, se dedicó a gobernar a base de decretazos y a privatizar servicios esenciales como son la enseñanza y la sanidad. El gasto social fue reducido y las becas educativas dejadas de lado, encontrándose éstas en el año 2004 entre las más bajas de Europa. Ahora que intentan erigirse en salvadores de los funcionarios y de los pensionistas debemos recordar que su programa de gobierno incluía la congelación de los salarios de los trabajadores del estado - algo que ya hizo cuando gobernó -, además de una drástica reducción de puestos en la administración publica. Proponía también modificar el Pacto de Toledo, ese al que tanto remite en estos días, creando un sistema de pensiones semi-privadas que poco a poco acabaran absorbiendo a las publicas. Y claro, bajar los impuestos con los que se construyen hospitales y escuelas, se ofrecen becas y se ayudan a aquellos que más lo necesitan. Para eso ya estarían las émpresas privadas, ávidas de explotar ese filón. Todo ello con la idea de reducir a la mínima expresión un gasto social que para ellos resulta una rémora.
Así que no me vengan ahora con demagogia barata, porque su receta todos la conocemos y consiste en construir riqueza con pies de barro y ésta, como hemos comprobado recientemente sabemos todos cómo acaba y a quienes beneficia.
Una pregunta que no quiero dejar de lanzar al aire es hasta cuando tendremos que aceptar el chantaje al que son sometidos los gobiernos por parte de las grandes empresas y de la banca. Porque realmente esto sí que tiene solución, pero para ello es necesario cambiar un sistema tremendamente injusto que pone la economía mundial en manos de aquellos que más tienen y cuya única preocupación por encima de todo es seguir acaparando riqueza. Para ello se necesitan gobiernos dispuestos a poner cortapisas a aquellos que acaparan el dinero, poner un pie en la pared y realizar políticas económicas que beneficien a todos y no a sólo unos pocos. El problema es que la rueda gira en un sentido y si te sales de ella te ahogan hasta que pidas volver al redil o un cambio de gobierno haga que el país vuelva a tirar de la noria. ¿Son los gobiernos dueños de sus políticas o son simples títeres de aquellos que mueven los hilos y les encumbran o les hunden según sus propios intereses? Al momento actual me remito, la crisis pasará, algunos gobiernos no la superarán y otros nuevos y más dispuestos a nadar en la corriente vendrán a sustituirlos. Pero una cosa es segura, los que acabarán sacando beneficio serán los mismos de siempre, y los que acaben con el agua al cuello también. Eso nunca cambia.
sábado, 15 de mayo de 2010
EL FIN DE LA CEJA
"Corren malos tiempos para la lírica" cantaba Golpes Bajos allá por los años ochenta. Y la lírica murió el miércoles pasado en el gobierno español. Murió la poesía y el político quedó herido de gravedad, aun no sabemos si terminal. La política mató a la ceja y seis años de lirismo quedaron enterrados bajo la tijera y el mazo. En su defensa, el presidente y su equipo de gobierno aluden a un ejercicio de responsabilidad para dar un giro de ciento ochenta grados en su política económica y social, virando hacia posiciones que poco o nada tienen que ver con su principios socialistas. Ocurre que en estos tiempos de economía de mercado y de ultraliberalismo económico no sólo se deslocalizan las empresas, sino que también la política se deslocaliza. Todo gira en una misma rueda y si osas sacar un pie de ella el mercado te castigará con dureza, te chantajeará del modo más cruel y procurará que vuelvas antes de media noche pidiendo clemencia y olvidando tus devaneos.
El miércoles la política mató a la ideología y no sabemos si ésta volverá algún día; pero la ceja, su gesto amable y lleno de esperanza, ese ya no volverá.
El miércoles la política mató a la ideología y no sabemos si ésta volverá algún día; pero la ceja, su gesto amable y lleno de esperanza, ese ya no volverá.
sábado, 24 de abril de 2010
VOLVEMOS A TOMAR LAS CALLES
El 13 de marzo de 2004 fui uno más de los cientos de miles de ciudadanos antidemocráticos a ojos del partido popular que nos manifestamos frente a sus sedes exigiendo que dejaran de manipular la información referente a los terribles atentados del 11M y cesaran en la ocultación de la verdad sobre quienes fueron los autores de la masacre. Yo, ilegalmente, según los líderes del pp, salí a la calle a gritar que no quería sus mentiras y que dejara de utilizar el terrorismo con la intención de sacar rédito electoral en las elecciones que se iban a celebrar el día siguiente. La historia es bien conocida por todos; el pp perdió las elecciones, pero no cejó en su lamentable utilización del terrorismo durante toda la legislatura.
Hoy, seis años y unos meses después, vuelvo a convertirme en otro ciudadano antidemocrático para el pp e ilegalmente tomo de nuevo las calles para exigir que sean procesados, no quienes investigan y pretenden juzgar los oscuros años del franquismo, sino aquellos que mataron y torturaron impunemente durante casi cuarenta años.
Hoy, más de setenta años después del golpe de estado que desembocó en una cruenta guerra civil y en cuarenta años de dictadura, el pp demuestra una vez más de qué lado está y siempre ha estado.
Hoy, seis años y unos meses después, vuelvo a convertirme en otro ciudadano antidemocrático para el pp e ilegalmente tomo de nuevo las calles para exigir que sean procesados, no quienes investigan y pretenden juzgar los oscuros años del franquismo, sino aquellos que mataron y torturaron impunemente durante casi cuarenta años.
Hoy, más de setenta años después del golpe de estado que desembocó en una cruenta guerra civil y en cuarenta años de dictadura, el pp demuestra una vez más de qué lado está y siempre ha estado.
viernes, 9 de abril de 2010
ATADO Y BIEN ATADO
Resulta increible constatar en estos días que la única persona que será juzgada por causas derivadas de los casi cuarenta años de dictadura que sufrimos en España, sea el único juez que ha decidido dar un paso adelante y tratar de sacar a la luz los oscuros años que asolaron este pais hace no tanto tiempo.
Parece que se extralimitó en sus funciones al intentar llevar ante los tribunales al personajillo de la voz atiplada y las alzas en las botas y a sus secuaces, quienes no sólo llevaron al pais a una cruenta guerra, sino que también se dedicaron a perseguir y eliminar toda huella que los años de gobierno republicano dejaron en España, sembrando el país de presos políticos y cadáveres en las cunetas.
Jamás pensé que la célebre frase acerca de dejar todo atado y bien atado tendría tanta relevancia y lastraría de tal forma la sociedad democrática actual.
La tan ensalzada transición, que como su propio nombre indica es aquello que transita en el tiempo, hace ya años que cumplió su función. Hoy en día, con la democracia totalmente asentada en España, va siendo hora de levantar las alfombras y, si se me permite la expresión, limpiar la mierda, porque si no lo hacemos de una vez siempre seguirán existiendo vencedores y vencidos.
Parece que se extralimitó en sus funciones al intentar llevar ante los tribunales al personajillo de la voz atiplada y las alzas en las botas y a sus secuaces, quienes no sólo llevaron al pais a una cruenta guerra, sino que también se dedicaron a perseguir y eliminar toda huella que los años de gobierno republicano dejaron en España, sembrando el país de presos políticos y cadáveres en las cunetas.
Jamás pensé que la célebre frase acerca de dejar todo atado y bien atado tendría tanta relevancia y lastraría de tal forma la sociedad democrática actual.
La tan ensalzada transición, que como su propio nombre indica es aquello que transita en el tiempo, hace ya años que cumplió su función. Hoy en día, con la democracia totalmente asentada en España, va siendo hora de levantar las alfombras y, si se me permite la expresión, limpiar la mierda, porque si no lo hacemos de una vez siempre seguirán existiendo vencedores y vencidos.
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